Patrón del ciclo de vida de Cyclophyllidea

En los ciclofilideos, el ciclo de vida se inicia cuando los proglótidos grávidos se desprenden del estróbilo y salen al exterior con las heces; cada proglótido tiene entre 30,000 y 50,000 huevos embrionados.

 Los huevos totalmente embrionados contienen una oncosfera, en el caso de los cestodos que parasitan al hombre, tienen característicamente 3 pares de ganchos (son hexacantos).

En los ciclofilídeos no existen cilios, la eclosión de los huevos sólo se produce después de ser ingeridos por los huéspedes intermediarios adecuados; por lo tanto, la oncósfera o embrión hexacanto permanece dentro de la cubierta del huevo o embrióforo (membrana flexible, no ciliada) hasta que el huevo es ingerido por un vertebrado o invertebrado.

En las especies que normalmente requieren de un inver- tebrado como hospedero intermediario, generalmente un ar- trópodo, el embrión hexacanto eclosiona y atraviesa el tubo digestivo del artrópodo y se desarrolla un metacestodo sólido o estadio pre-adulto o larvario, conocido como cisticercoide. El escólex del cisticercoide es evertido.

En las especies de ciclofilideos que requieren un huésped intermediario vertebrado, la oncósfera atraviesa la pared intestinal, penetra las vénulas y es transportada por vía sanguínea a otras partes del cuerpo, donde se desarrolla en un metacéstodo con escólex invaginado en una vesícula o cisticerco.

Cuando varios escólices se desarrollan en forma invaginada dentro de una vesícula como en Taenia multiceps, el metacéstodo recibe el nombre de Cenuro.

El huésped definitivo se infecta con el cestodo adulto al ingerir a la larva presente en los tejidos del hospedero intermediario.

En el caso de Taenia solium, el hombre puede ser un hospedero intermediario y es el único huésped definitivo conocido. El hombre es el hospedero definitivo para la mayoría de los cestodos a los que es susceptible. Algunas excepciones como Echinococcus granulosus, quien tiene como hospedero definitivo al perro y el hombre puede ser un hospedero intermediario. El metacéstodo presenta una tercera variación en la formación del escólex, a través de un proceso de crecimiento lento, la oncósfera sufre una metamorfosis para transformarse en un quiste hidatídico, unimultilocular, cuyas tres membranas, de afuera hacia adentro, periquística, ectoquística y endoquística, forman vesículas de uno a cinco centímetros de diámetro en el parénquima de hígado, pulmón, cerebro o cavidades.

La membrana endoquística forma cápsulas que a su vez producen internamente pequeñas vesículas o protoescólices, conocidos también como arenilla hidatídica, al romperse estas cápsulas primarias originan dentro del quiste otras vesículas que también por reproducción asexual darán origen a otras cápsulas con más arenilla hidatídica. Si se rompiese el quiste hidatídico en el peritoneo, por cada arenilla se producirá un nuevo quiste hidatídico; pero, generalmente, antes de que esto suceda el hospedero humano puede morir por choque anafiláctico.

Cuando un hospedero definitivo ingiere un quiste hidatídico, cisticercoide o cisticerco, cada escólex del metacéstodo producirá un cestodo adulto. La evaginación o desenquistamiento se produce por el estímulo de sales biliares del hospedero y por la acción de enzimas proteolíticas

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